La moda "youtuber" es, posiblemente, la que más ha emponzoñado el idioma obligándonos a sufrir tremendas úlceras debido a los cansinos que torpedean las conversaciones con "lol", "what the fuck", "oh my god" y demás memeces. Aquí englobaríamos a niños y jóvenes que para encajar y creerse más graciosos se dedican a soltar por la boca diferentes anglicismos totalmente innecesarios que, para más inri, ni siquiera conocen su significado en la mayoría de los casos. "Si mi youtuber favorito lo dice, mola y lo repetiré hasta la saciedad". Estos desgraciados no se ríen, dicen "looool". Al exaltarse dicen "güadafak" o en su defecto, "oumagad". Para ellos todo es "random" aunque no sepan lo que quiere decir. Se pasan el día haciéndose "selfies" y todos se definirán como "gamers". Además, copiarán todo lo que su "influencer" de cabecera realice.
Los más mayores no se libran de la gilipollez. En el mundo empresarial y del marketing nos encontramos con nuevos anglicismos innecesarios que harán que una conversación con uno de estos modernillos resulte totalmente insufrible. Los autónomos de toda la vida pasan a ser "freelancers" y los directores "CEOs". Los patrocinadores son "sponsors" y no hacen publicidad sino "advertising". Para estos sujetos será de vital importancia el "networking" y el "benchmarking". Y, por supuesto, todos estarán guiados por los "speechs" de su "coach".
A nivel de calle vemos que la plaga de modernillos anglicistas nos inunda con sus "muffins", "brownies" y "cupcakes". Para quemar las calorías acumuladas de la ingestión de esos productos, se convierten en "runners" o se dedican a hacer "trekking". Para relajarse, se van de "weekend" a una casita rural o ven los "shows" que su canal de televisión favorito emite en "prime time".
Por desgracia, existen cientos de anglicismos absurdos que se podrían añadir a éstos, pero nos llevaría el día citarlos.
Durante años hemos convivido con ellos y la forma de extinguirlos es, por el momento, imposible de adivinar. Mientras los científicos no encuentren una cura a la imbecilidad nos veremos obligados a mandarlos a la mierda si no queremos que nuestras úlceras nos provoquen graves anemias debido a la pérdida de sangre.
Se despide de vosotros Fructuoso, el Oso Belicoso.

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